Las balaceras, los disparos y navajeados en antros, los “levantones”, los decapitados, los asesinatos, la muerte del ex director de la PEI en pleno día del informe gubernamental, en fin, hay todo un rosario de hechos violentos que precedieron a la ahora balacera y muerte de agentes policíacos y servidores públicos que se dio el sábado pasado en el intento de rescatar el responsable financiero de uno de los carteles de la droga. Pero también había previamente un esfuerzo propagandístico del gobierno del estado por tapar ése clima de inseguridad, había un esfuerzo titánico de las oficinas gubernamentales priistas por ocultar el sol con un dedo. Se decía siempre que toda la violencia que se generaba eran hechos aislados que nada tenían que ver con el clima de paz y tranquilidad de la que gozábamos los Nayaritas y que si había violencia y actos de inseguridad eran producidos por gente que no era de Nayarit, que eran extraños que venían a romper la paz celestial de que disfrutábamos.
Sin embargo, era un secreto a voces el clima de terror y miedo. El temor no expresado de la población era evidente. En esta última balacera yo me encontraba en un lavadero de carros, allá por la preparatoria trece de la Universidad. Me di cuenta de los sangrientos hechos casi en el instante en que pasaban debido a que la señora que atendía el negocio donde se venden bebidas a los clientes mientras esperan que su carro sea aseado, recibió una llamada telefónica y de inmediato le surgió el temor. Rápidamente llamó a su familia para que se regresaran a casa y tuvieran cuidado de no atravesarse en el camino de los delincuentes y policías. Le pregunté qué pasaba debido al estado de temor que de inmediato le vi en el rostro y me dijo precisamente que se había dado en esos momentos una balacera. Hice lo mismo para cuidar a mi familia.
Con esos hechos sangrientos, nuevamente Nayarit se pone en la palestra nacional. Primero salimos a las ligas mayores por ser el estado donde se cobra más impuestos. Luego después salimos a los primeros lugares debido a los náugrafos que atravesaron todo el océano pacífico en una resistente lancha. Después volvimos a salir cuando Layín le tiró “bolo” al pueblo al grado que le ofrecieron hacer una película y ahora por ser uno de los estados donde tiene asentados sus reales el narcotráfico. Obviamente, el gobierno siempre quiso minimizar tales hechos, sobre todo porque se empañaba la figura del virrey. Por eso mismo los fieles escuderos del autócrata, se esforzaban en convencer a la población que se estaba generando empleo, que somos un Estado con un crecimiento económico muy fuerte y un montón de linduras que se traducían en un Nayarit ficticio. Con ese Nayarit bonito, las mafias priistas hechas gobierno, pretenden ganar elecciones. Pero como la realidad es más terca que una mula cerrera, el gobierno no tuvo más opción que doblegarse ante estos hechos sangrientos y declarar abiertamente que se había empañado la paz y tranquilidad de nuestro pueblo y que no se volverá a repetir.
Desde luego que esas declaraciones son completamente insuficientes si no van acompañadas de un combate, en serio, sobre el crimen organizado. Esas declaraciones de lamentación del gobierno por el fallecimiento de los agentes policíacos y de los servidores públicos que perdieron la vida a manos de los delincuentes, de nada servirán si ahí se quedan en ése nivel. El combate al crimen organizado debe pasar de las declaraciones a acciones concretas y a fondo. Desgarrase las vestiduras y hacer declaraciones con lágrimas en los ojos, de nada sirven si las cosas siguen igual o peor. Se debe pasar de las declaraciones a los hechos, de las poses ante los medios de comunicación a las acciones radicales de combate al crimen organizado.
En Nayarit, la relación de los delincuentes, del crimen organizado, con algunos funcionarios gubernamentales ha sido tema de controversias. Hay gente que afirma que existen algunos funcionarios vinculados a las actividades del narcotráfico. Incluso se sueltan muchos rumores en donde salen vinculados muchos funcionarios, desde los niveles bajos hasta del más alto nivel. Estos rumores siempre serán eso si el gobierno no hace las aclaraciones pertinentes y creo que debería hacerlas, de lo contrario, el clima de desconfianza de los ciudadanos hacia el gobierno, hacia las instituciones que deberían ser garantes de nuestra seguridad, será cada vez mayor. Nadie va a creer en instituciones que no tocan el fondo de las cosas. Y más en tiempos de elección, seguramente que la gente no va a darle el voto a los candidatos provenientes de las mafias priistas muy cuestionadas por estar vinculadas al crimen organizado. ¿Qué ciudadano en su sano juicio votará por un candidato que presuntamente representa los intereses de los delincuentes? ¿Qué ciudadano estará dispuesto a dejar en manos de los representantes del crimen organizado, la seguridad de su familia? robertogbernal@gmail.com
PD. Un ratero le dice a la víctima: ¡Esto es un asalto, déme todo su dinero! La víctima dice: ¡Oigame! ¿Usted no sabe con quien se esta metiendo? ¡Soy un político muy influyente! Nuevamente el ratero: En ese caso ¡Devuélvame todo mi dinero!. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Visiten www.trincherauniversitaria.blogspot.com aquí está publicado el capítulo 40 de la novela que por “motivos técnicos” no salió en prensa y capítulos atrasados de la novela en www.anecdotasesino.blogspot.com ¡Vámonos todos a apoyar a Martha Elena García, ella es garantía de combate al crimen organizado!