Desde que el traidor y rajón de Acosta Naranjo andaba diciendo que quería ser candidato a la gubernatura de Nayarit, su cuñado Sergio López Zúñiga, presidente del instituto estatal electoral de Nayarit, declaró que si Acosta Naranjo era candidato él de inmediato renunciaría a la posición. Las razones de tal postura declaradas por él mismo fueron que era inmoral que mientras Naranjo era candidato, él como parte de su familia no podía fungir como árbitro, que no se podía ser juez y parte, que por lo tanto, si Acosta era candidato él renunciaba inmediatamente.
Y bueno, yo espero que el cuatro de mayo en que se oficializan las solicitudes de registros de candidatos, el presidente del instituto estatal electoral de Nayarit Sergio López Zúñiga tenga ya preparada su renuncia al cargo de presidente de ése organismo. O si no quiere renunciar y seguir cobrando como presidente de la instancia electoral, va a tener que hacer efectiva la ley y rechazar el registro de Acosta Naranjo por ser inelegible de acuerdo a la constitución. Así como rechazó a la empresa de Juan Magallanes para que esta empresa participara en el proceso electoral por haber presentado su documentación fuera del plazo establecido en la ley, Sergio tiene que hacer valer la ley y cancelar el registro de Acosta Naranjo por no cumplir los requisitos constitucionales, no necesita ninguna denuncia ni que se interponga ninguna impugnación de algún otro partido político para que la autoridad electoral personificada en Sergio haga valer el estado de derecho y haga que se respeta la constitución y las leyes reglamentarias. O cancela el registro de Acosta Naranjo o renuncia.
Seguramente no hará ninguna de las dos cosas señaladas, esto es, ni renunciará ni cancelará el registro. Pero yo les empiezo a preguntar a mis escasos lectores de esta enfadosa columna ¿Acaso nuestras instituciones no deben estar inmaculadas, sin mancha alguna, con solvencia moral y reconocimiento social? ¿O también debemos aceptar que la impunidad y la corrupción hagan su agosto con nuestras instituciones para que sean usadas facciosamente para favorecer intereses de grupos y que ello no nos cause asombro? ¿Qué opinión les merece una autoridad electoral que se supone es árbitro del proceso de elección cuando su cuñado es uno de los participantes? ¿Habrá aquí también dados cargados?
Los principios que rigen el proceso electoral según la propia ley están establecidos en el artículo segundo último párrafo que dice así: “las autoridades y organismos electorales a que se refiere esta ley, sustentarán el ejercicio de sus funciones en los principios rectores de AUTONOMÍA, CERTEZA, LEGALIDAD, INDEPENDENCIA, IMPARCIALIDAD Y OBJETIVIDAD”. Un árbitro recargado y/o con relación de parentesco con no de los participantes del proceso electoral viola el principio de imparcialidad, de objetividad también pues sus relaciones familiares oscurecen y no le dan transparencia al manejo del proceso que por parte del presidente se le pueda imprimir para favorecer a su cuñado. Si Acosta Naranjo dijo en su precampaña que el gobierno no debería estar integrado por parientes, entonces debe empezar por exigir la renuncia de su cuñado al instituto estatal electoral y en contrapartida su cuñado debe hacer valer la ley cancelando el posible registro de Acosta como candidato.
Pero como les decía, ninguna de las dos cosas sucederá y saben ¿por qué? Por la simple y sencilla razón de que al PRD le conviene que Acosta siga de candidato y su cuñado al frente de la instancia electoral y al PRI también. Al PRI le conviene porque con eso mantiene el escenario de división, de dispersión de los votantes y al PRD también le conviene mantener con vigencia política a su candidato. Es decir, los intereses políticos están subordinando al imperio de la ley, los intereses políticos están siendo superiores a la vigencia del estado de derecho, los intereses políticos están por encima de nuestras instituciones quienes funcionan según la conveniencia política de quienes por el momento detentan el poder (PRI) y de otros que pretenden alcanzar ambiciones personales fuera de todo interés del pueblo (PRD).
En resumen, estamos en un momento en que el proceso debe mantener la credibilidad. Sergio López Zúñiga, presidente del instituto estatal electoral de Nayarit debe honrar su propia palabra, de lo contrario estaremos pensando en que esa familia está integrada por puros rajones. ¡Primero Naranjo y ahora su cuñado! robertogbernal@gmail.com
PD. No tengo nada personal contra Sergio, es amigo, pero como dijera nuestro amigo Carlos Treviño: “así lo dijeron..”….Si mi amigo Acosta Naranjo quiere quitarse algo del excremento que él mismo se echó encima, debería pensar seriamente en declinar a su candidatura y sumarse a Martha Elena, no andar esperando hasta el 26 de mayo, se le vería con buenos ojos, además así evita que su cuñado quede en entredicho. www.cainay.blogspot.com