05 septiembre 2010

¿Y SI MARTHA ELENA NO VA?

Hoy voy a compartir con mis escasos lectores las reflexiones que se derivan de la pregunta que va como título de la presente columneja y que es una duda que mucha gente me la ha externado. Y bueno, esa pregunta toma más fuerza a la luz del caso de Martín “Marlin”, quien es parte de la familia de Martha Elena. Con ése inesperado como triste evento, es justificable que se tomen dos reacciones: O se de la pelea con mayor enjundia por acabar con el mal gobierno Nayarita que ha sido incapaz de resolver el problema de la inseguridad o de plano se mete reversa y hasta ahí se deja el asunto. Como dicen en mi rancho, o se prende o se seca.

Y cualquiera de las dos posturas es justificable. La primera porque se asume con mayor fuerza, la responsabilidad histórica que le toca jugar a Martha Elena, es decir, la historia la ha puesto en el tiempo y lugar adecuado para convertirse en una gran luchadora social que marcará por siempre el futuro de un pueblo, del pueblo Nayarita, porque es este pueblo quien ve en ella, Y SOLAMENTE EN ELLA, la esperanza por salir del atolladero en el que los Nayaritas estamos metidos. Es ella la ESPERANZA DE ESTE PUEBLO. Así como salió Alejandro Martí después del secuestro y asesinato de su hijo, así puede salir Martha Elena ante el secuestro, y espero en dios no sea asesinato, de Martín, le puede salir esa casta de mujer íntegra, de mujer preocupada por el futuro no solamente de su familia, sino de todo el pueblo que ha creído en ella.

Pero también puede suceder que Martha Elena decida no seguir más, decida no asumir su responsabilidad social, su responsabilidad histórica, y abandonar la lucha. También eso es justificable porque si eso le sucedió a Martín, también tiene el riesgo de que le suceda a sus hijos o nietos o a ella misma. Ante el escenario de violencia desbordada y la falta de confianza en las instituciones gubernamentales, es muy normal que Martha Elena asuma la decisión de cuidar personalmente de su familia y no ponerla en riesgo. Por eso es justificable también esta postura.

¿Cuál es la postura que en lo personal me gustaría que asumiera? La primera, definitivamente la primera. Les doy mis razones. Un mar tranquilo no forja marineros, la lucha es la que forja el espíritu, es la adversidad donde se forja el carácter y se muestra verdaderamente de qué madera están hechos los que se meten a la política como medio para mejorar el bienestar de un pueblo. Si Martha Elena no asume el liderazgo que la historia le está reclamando, entonces nos está dejando a la deriva, en un estado completo de indefensión y sin una alternativa política clara y ganadora para que los Nayaritas dejemos el infierno en que vivimos. Pero además también, nada garantiza que a pesar de que no entre al proceso político, no le pueda suceder el secuestro de un hijo, un nieto o a ella misma. No hay garantía de nada, le puede suceder eso sin estar de candidata, “todo sea por una feria” como dice un amigo. Claro, es más probable que le suceda estando en la lucha política. Pero entonces, ¿Estaremos condenados a vivir en el miedo? ¿Estaremos aceptando por siempre vivir con temor? ¿Estaremos aceptando que somos cobardes y estaremos aceptando que ni nuestros hijos valen la pena que arriesguemos nuestra vida por ellos, por darles un estado donde se pueda vivir tranquilamente y con oportunidades?

Siempre lo he dicho, los Nayaritas necesitamos una alternativa política con proyecto claro, de frente al pueblo, con compromisos concretos y claros, no un proyecto que se construye a escondidas del pueblo, con acuerdos en lo oscurito, y que solamente representa una simple y vulgar repartidera de puestos públicos. Ése proyecto lo debe ejecutar un líder en el que el pueblo crea, un líder en el que la población tenga depositada su confianza, y ése perfil solamente lo tiene Martha Elena, por eso, sin hacer derroche de recursos, está siempre muy por arriba de las preferencias electorales de cualquier aspirante de parte de la alianza opositora. Pero, ¿Y si Martha Elena no va? Sin Martha Elena y sin proyecto claro y transparente en la alianza opositora, cada quien podrá irse por el candidato que mejor le parezca, sin mayor expectativa más que la de sacar algo de beneficio personal debido a su forma muy particular de integrarse a la campaña de cualquier candidato. En la alianza opositora a lo mejor queda Acosta Naranjo apuntalado por su 7.5% de apoyo popular, a lo mejor queda Roberto Sandoval con su más de 30% de respaldo o Castellón con su 2.5%.

En fin, para concluir quiero dejar firme la duda de mis escasos lectores porque ven una Martha Elena tibia, sin el activismo político suficiente para construir una candidatura a gobernador, sujeta a muchas “anclas” que no la dejan despegar y ahora sometida a la presión que significa lo acontecido con nuestro amigo Martín. De cualquier manera, la decisión que Martha Elena tome, y si de algo sirve, va mi apoyo y solidaridad incondicional, aunque si no participa, estaríamos en plena libertad para asumir las decisiones políticas que consideremos convenientes. robertogbernal@gmail.com

PD. Si Martha Elena no va, el PRI gana teniendo de candidato hasta un burro. Nos vemos el lunes. www.cainay.blogspot.com

OTRA DENUNCIA CON NAVARRO ¿Y?

CON NAVARRO QUINTERO EN 2018 ¿Y?