Es una verdadera lástima que el
proceso político electoral que hoy estamos viviendo no sea de propuestas claras
y concretas para sacarnos del ancestral atraso en que estamos metidos. En las
redes sociales, cuando no es la difamación, es la botana y el circo. No se
aprovechan esos espacios de comunicación entre los Nayaritas para debatir
ideas, propuestas y formas de salir adelante, todos juntos.
El
gobernador del estado, por su parte, sigue empeñado en hacer perder al
candidato de su partido porque sus verdaderos intereses están depositados en
otro candidato. Y por su parte, el gobierno federal empecinado en tenerlo
culimpinado para hacer ganar al candidato del PRI a costa de lo que sea. La última
como bochornosa evidencia del lodazal que Roberto Sandoval hizo en Nayarit salió
a flote con el ahora ex rector de la Universidad Tecnológica, un hombre de sus
plenas confianzas que lo traía desde el ayuntamiento como encargado de los
dineros. Obviamente, todo ese lodazal que sale a flote, toda la pus que generó
Roberto Sandoval afecta, sin duda alguna, directamente al candidato del PRI, a
Manuel Cota y, por supuesto, tiende a beneficiar al resto de los candidatos a
gobernador.
Hasta
ahorita no vemos propuestas concretas de los diferentes aspirantes a
gobernarnos. La diatriba, la chunga, parecen ser la cereza del pastel de estas
campañas políticas. Quizá en nos días más haya algo ya concreto sobre eso,
porque solo he visto a Cota que planteó lo de la carretera Compostela Vallarta
y la creación de un fondo para los sorgueros. También Navarro y Raúl Mejía han
señalado dos tres cositas sencillas, pero hasta ahí. Faltan el resto de los
candidatos que le den un giro a sus campañas para que los electores con mayores
fundamentos o razones podamos decidir a quién apoyar. Por ejemplo, nos dimos
cuenta de la visita del candidato de la alianza Juntos por ti y se refirió a la
Universidad y se comprometió a rescatar la UAN. Ese tipo de discursos huecos
son los que se deben superar, necesitamos compromisos serios, concretos.
Hay
cosas muy generales sobre las que se pueden comprometer y que nos tienen
ahogados. Por ejemplo, todos sabemos que hay una crisis financiera en el
gobierno estatal, en los municipios y en la Universidad. Nos gustaría escuchar
qué y cómo se van a resolver esos problemas, especialmente porque de ahí viven
muchas familias que hoy están en la incertidumbre. Es más, debiera de haber
algún acuerdo entre los diferentes candidatos para enfrentar ese tipo de
situaciones de los que tal parece no hay salida. Y los equipos de los
diferentes candidatos debieran contribuir a eso y no andar echando más lumbre
al fuego de las campañas acelerando la diatriba, la descalificación y la
difamación o, por otro lado, tratando de manipular la percepción ciudadana con la
difusión de encuestas patito sólo con el ánimo de estar inflando a sus
candidatos.
Hay
algunos que ya dicen demagógicamente que van a generar empleos. Esa cantaleta
la tengo escuchando desde hace mucho y nomás no veo que en Nayarit se termine
con el desempleo ni con la generación de profesionistas medio ilustrados que
salen de la Universidad pero trabajan de taxistas, taqueros, vendedores de
enciclopedias o cualquier otro oficio que, por supuesto, no es denigrante,
porque todo trabajo legal y éticamente permitido dignifica, pero no se requiere
estar cuatro o cinco años en una institución educativa, metiendo a esfuerzos a
los propios estudiantes y a los padres de familia, para salir y encontrarse con
que no hay trabajo para lo que se prepararon. Los candidatos están obligados a
decir cómo, cuando, en donde y bajo qué condiciones generarán esos empleos.
Decir que se van a generar los empleos que los jóvenes requieren no es
suficiente, no bastan esas frases demagógicas que por lo demás sirven para que
nos quieran ver la cara de tartufos.
Otros
temas que también de los que ya estamos hartos los ciudadanos son las mafias
partidarias. ¿Qué proponen los candidatos para terminar con esas instituciones
políticas, llamadas partidos políticos, que las han convertido en madrigueras
de parásitos de la política, en cuevas de mercenarios que se la viven de
elección en elección para estar medrando del presupuesto y haciendo un poco de
dinero a través de prácticas corruptas con la obra pública? Y esto aplica no
solo para los del PRI sino también para el resto de los partidos políticos, que
ya nos demostraron con el caso del ayuntamiento capitalino que también son
especialistas en hacer las transas con la obra pública.
Y lo mismo aplica
para los diferentes ámbitos de la vida económica, social y política de Nayarit.
Los ciudadanos queremos que se eleve el nivel de discusión entre los candidatos
y con ellos involucren a todos los ciudadanos en la búsqueda de soluciones y ya
dejemos de ver redes sociales donde el nivel de discusión, en muchos casos, se
queda en el nivel primario de la descalificación. Ojalá y los candidatos eleven
su nivel y nosotros los ciudadanos pongamos los ojos en esas propuestas, de lo contrario,
seguiremos con el circo, con la chunga y destinados a ser un pueblo pobre no por
falta de riqueza, sino pobres por el nivel de intelectualidad tan bajo que
estamos demostrando.
PD. Ya llevamos entrevistas con
dos candidatos. Miguel Ángel Navarro y Toño Echevarría. Ambos se comprometieron
en el caso de la UAN, a su rescate. El problema del candidato aliancista es que
trae en su equipo político a algunos que son protagonistas del saqueo universitario.
¿Cómo ahí que?