Mis lectores en número de cuatro, me han preguntado insistentemente acerca de si habrá cambios sustanciales en el nuevo gobierno estatal bajo el mando de mi tocayo. Y bueno, yo no tengo bolita mágica para saberlo como tampoco soy de su equipo como para saber las pretensiones que trae para su gestión gubernamental. Yo espero que el nuevo gobernador se “destinte” de la administración Neycista, espero que tenga su signo propio y no sea un simple remedo del cómico gobierno actual.
Sus retos son muchos y de muy diversa índole. No solamente tiene problemas inmediatos que resolver como el tema de la deuda y de la inseguridad, la cual, cada día que pasa se vuelve más grave. Estos temas son los de mayor importancia especialmente porque un gobierno endeudado hasta las cachas tiene dificultades para generar las condiciones que se requieren para atraer inversión. Y si a ello le sumamos la inseguridad, entonces vamos a tener que las dificultades son mayores, el inversionista huye de los lugares inseguros y con ello se pronostica la ausencia de crecimiento económico para alivianar el problema del desempleo.
Pero también hay otros temas que están en boca de amplios sectores sociales. Por ejemplo, ¿pactará con Liberato o no? Hay rumores que señalan que los maestros serán beneficiados ampliamente con Roberto Sandoval. Y dicen así porque especulan que el pleito es con los Montenegro y no con los maestros. Dicen que cuando en el PRI señalaron que no necesitaban a los profes para ganar, lo dijo la gente de Ney y no la gente de Roberto, y por eso señalan que Roberto no es el del pleito con los Montenegro. Lo cierto es que ése tipo de dudas se despejará en el momento del nombramiento del gabinete.
Otro de los temas en los que hay duda si se cambiará o no, es el tema de la justicia laboral. El año 2011 es el año de la justicia laboral y en este año todos pensábamos que habría justicia para los trabajadores Nayaritas. Pero ya vimos que no. Incluso las instancias impartidoras de justicia siguen igual o peor que antes. Tan sólo les voy a poner un ejemplo. Los del STUAN tienen una demanda laboral metida en el tribunal de conciliación y arbitraje desde hace poco más de ¡CINCO AÑOS! Y no resuelven. A pesar de que ya hubo un amparo favorable al sindicato, los de la junta hacen como que la virgen les habla y nomás no resuelven. ¿Este tipo de situaciones se cambiarán con el gobierno de mi tocayo o sólo habrá gatopardismo? No se trata solamente de cambiar personas para seguir igual, se trata de cambiar este tipo de nefastas prácticas gubernamentales.
Otro de los temas es lo relacionado a la división de poderes. ¿Realmente habrá cambos sustanciales o se seguirá con las prácticas del mayoriteo y de que los diputados se conviertan en fieles escuderos del gobernador en turno? No digo que los diputados deban ser peleoneros con el gobernador, pero un sano ejercicio gubernamental se basa precisamente en la división de poderes sin que ello signifique pérdida de la gobernabilidad.
Y así por el estilo se pueden comentar los diferentes temas en los que persiste la misma duda o si solamente habrá cambios de personas para seguir igual. Esto, como siempre lo he dicho, se verá en el momento en que se tomen las primeras decisiones del nuevo gobernador, mientras tanto permanecerá la incertidumbre y todos tendremos que “apechugar” con nuestras dudas. El velo se descorrerá hasta que haya los nombramientos de los nuevos funcionarios y de ahí para adelante. robertogbernal@gmail.com
PD. En ese nuevo contexto, la oposición debe ser responsable. Los de la oposición ya deben de dejar de lado la comodidad de luchar desde una curul. Deben estar en permanente vínculo con el pueblo para cambiar las cosas. El nuevo gobierno tendrá más incentivos para cambiar si ve que hay un oposición responsable, no peleonera ni rijosa que busque solamente desacreditar al nuevo gobierno, sino que colabore con él para resolver los problemas de los Nayaritas pero que sea férrea defensora del pueblo cuando el gobierno se aparte de los intereses ciudadanos. www.trincherauniversitaria.blogspot.com
