Desde hace algunos meses he estado escuchando y leyendo las declaraciones de los gobernantes y alguno que otro fiel escudero, en el sentido de que en Nayarit se gobierna con inteligencia. Tanto el gobierno estatal y el municipal, al decir de éstos gobernantes y apologistas del virreynato Nayarita, se hace un gobierno inteligente. ¿Recuerdan por ejemplo cuando en el tema del presupuesto de egresos, el gobernador a cada rato señalaba ante los medios que habría que hacer un presupuesto inteligente? Y lo mismo se repetía en el gobierno municipal, pues todo mundo sabe y es un secreto a voces que nuestro internacional como experimentado presidente municipal de Tepic, es una simple copia de las acciones del ejecutivo del Estado en cuanto a su forma de ejercer el poder.
Como es mi perversa costumbre, no voy a criticar si los gobernantes del Estado y del municipio son inteligentes. Por ningún motivo voy a señalarlos como mediocres porque la inteligencia es un don natural del ser humano. No hay un ser humano en la faz de la tierra que no posea inteligencia. El problema es que tanto la desarrolla uno y que tanto la desarrolla otro, pero como este escribano no tiene un “inteligentómetro” entonces no me voy a meter a esos berenjenales. Lo que aquí voy a tratar de describir de manera muy general es lo que se entiende por gobierno inteligente y hacer un juicio SUBJETIVO acerca de si los gobiernos estatal y municipal, se ajustan a lo que se dice ser un gobierno inteligente. Pero como es una valoración subjetiva, deben entender mis escasos lectores que debe haber diferentes opiniones respecto al tema. Entonces, ¿qué es un gobierno inteligente? ¿Qué se entiende por un gobierno inteligente?
Oscar Gómez Cruz y Julio Franco Corzo elaboraron un libro llamado “Gobierno inteligente. Hacia un México competitivo”. Ambos autores son unas “chuchas cuereras” en temas de administración pública. Para ellos, un gobierno inteligente es aquel en el cual las decisiones son tomadas con base en información técnica, ciudadana, de medios y administrativa, y que cuenta con un mecanismo de seguimiento sistematizado de sus acciones, así como una estrategia de comunicación de los avances y logros generados.
Si nos ajustamos a esa definición, es completamente evidente que ni en el gobierno estatal ni en el gobierno municipal se ejerce el gobierno desde ésa perspectiva. Lo que más se acerca de parte de estos gobiernos a esa concepción de gobierno inteligente es el enorme despliegue de recursos en medios de comunicación para “cacaraquear” las ocurrencias de los gobernantes que de inmediato los convierten en programas de gobierno. Sin duda alguna, como lo establecen los autores, las acciones de gobierno deben partir de un plan estatal y un plan municipal para los gobiernos estatales y municipales respectivamente. Documentos que sin duda los tienen ambos gobernantes. Peroooooo, los autores dicen textualmente que estos planes deben contener objetivos claros y cuantificables a través de indicadores. De igual forma, deben plasmar metas anuales para cada indicador de tal manera que permita asignar los recursos necesarios para su ejecución. Cualquier ciudadano que se meta a ver el plan estatal y municipal de desarrollo se dará cuenta que no existen objetivos cuantificables ni las metas respectivas en ninguno de ambos documentos simple y sencillamente porque están elaborados como un simple rosario de buenas intenciones, de los cuales está plagado el camino hacia el infierno. Los objetivos cuantificables y las metas respectivas son las que permiten medir el desempeño del gobierno. Y quiero decirles que tienen buena imaginación, porque en ambos planes hay muchas, pero muchas buenas intenciones, pero por ejemplo, en ningún lado aparece ROSA como programa de gobierno municipal. Así que mis amigos, si no existen objetivos ni metas cuantificables tal como debe ser en un gobierno inteligente, lo que procede es preguntarse si a partir de las acciones conrets de los gobiernos se puede ver la construcción de gobiernos inteligentes. ¿Se necesitará ser muy inteligente para aumentar las tarifas de agua potable? ¿Se necesitará ser muy inteligente para promover la ley “mordaza”? ¿Se necesitará ser muy inteligente para crear nuevos impuestos y aumentar algunos ya existentes? ¿Se necesitará ser muy inteligente para acallar las voces de oposición $ilenciando a la pren$a? ¿Se necesita ser muy inteligente para gastar enormes cantidades de dinero público en promoción política personal del gobernante? En fin hay muchas cosas en las que se puede observar la inteligencia del gobierno. ¡No cualquier gobierno puede dilapidar el dinero público, estar quebrado financieramente y en contrario, que los encargados de la fiscalización de los recursos les aplaudan, se necesita tener mucha inteligencia para ello! ¡No cualquier gobierno puede decir en medio del desmoronamiento del país, que su estado sale como el ave Fénix, de entre las cenizas, y emprender el vuelo de la modernidad! ¡No cualquier gobierno puede decir que puede cruzar el fangoso pantano de la crisis económica y que tengan la virtud de no mancharse! robertogbernal@gmail.com
PD. Un cuento para “inteligentes”: A la esposa del gobernador le muerde un perro negro. Ella va y le avisa a su esposo y éste, ordena matar a todos los perros negros. Todos los perros negros empiezan a correr por el libramiento inteligente y al fondo corre un perrito blanco. Y un perro negro le pregunta:¿Y tú porque corres, si el gobernador mandó matar solo a los perros negros?
-¿Y tu, vas a creerle a ese gran mentiroso??Obviamente no es el gobernador de Nayarit eh? Mañana el capítulo 37 de la novela El “asesino” de vacas que llegó a ser presidente municipal. Visiten www.trincherauniversitaria.blogspot.com y capítulos atrasados de la novela en www.anecdotasesino.blogspot.com ¡A los ochenta publicaremos el libro!