Sin duda alguna, los movimientos
electoreros irán aumentando en su intensidad a medida que pasa el tiempo y se
acerca el proceso para elegir a gobernador, diputados y presidentes municipales
por cuatro años. Las voces que se empiezan a escuchar en el sentido de fraudes
cibernéticos, o el activismo de las autoridades gubernamentales estatales es
muestra de ello. El calor del clima preelectoral ya se empieza a sentir.
Si
las cosas siguen tal como van, seguramente el PRI y sus aliados se alzarán con el
triunfo. Por eso mismo, el reto es para la oposición. Si esta no se activa y se
unifica entonces le despejarán el camino libre al tricolor. La dispersión de los
votos en un escenario como el actual, se favorece al tricolor. Por un lado, Cota, por otro Navarro Quintero, por
otro más Layín, luego Polo y también el rarito hijo de Toño Echevarría. Pérez Cárdenas
tal parece que ya está muerto políticamente.
Lo
ideal para la oposición es que se polarice el voto entre la alianza tricolor y
la alianza de oposición entre PRD-PAN y MC. Sin embargo, MORENA entrará a la
pelea y se dividirán en tercios. Obviamente, tendrán mucha influencia en ese
escenario los candidatos que se pongan en los distritos y en las presidencias
municipales.
Hay
un escenario que se puede construir y que sería muy pero muy competitivo, casi
de hecho seria garantía de triunfo ante los del PRI. ¿Cuál es ese escenario?
Que Toño Echevarría, el grande por supuesto porque el chiquillo es de utilería,
pacte con Polo Domínguez y se dejen de andar provocando las divisiones entre lo
que puede ser una sola alternativa. Lo ideal en la construcción de esa
alternativa sería que Toño Echevarría acepte que Polo vaya de candidato por
cuatro años y en esos cuatro añitos Toño se dedique a “potrear” a su chiquillo
para que agarre más tablas y lo madure políticamente. Desde luego, en esa
negociación Toño tendría, al igual que las mafias partidarias, su respectiva
tajada del pastel político que seguramente se distribuirían porque esa sería
una alternativa exitosa. Las salidas políticas para el rarito pueden ser
varias: Ser secretario general de gobierno con Polo de gobernador, ser
presidente del congreso dado que se ganaría la mayoría, o esperarse a ser
diputado federal o senador. Con dichas plataformas trabajaría cuatro años la
plaza estatal y seguramente sería un candidato ganador después de Polo.
El
problema en la construcción de esa alternativa política es, como siempre, la
soberbia. En política la soberbia es signo de mediocridad, porque ello impide
que se construyan mejores escenarios. Yo creo que con un buen acuerdo entre
Toño Echevarría grande y Polo se teje fino para un proyecto de gobierno de largo
plazo. Este tipo de definiciones no se realizan a través de encuestas que ya
nadie cree, sino en una negociación política en la que se definan intereses muy
concretos de los actores políticos. Para lograr ellos es necesario, por
supuesto, la voluntad política y ponerse en la mente que no se puede todo, que
es necesario ceder a cambio de jugar un juego de ganar ganar en lugar de uno
que signifique éxito para unos y derrota para otros. Es cuestión de acomodar
las fichas políticas y comenzar a hacer una distribución del pastel político.
El
gobernador ya salió a hacer grilla con el tema del SUTSEM. Toño Echevarría ya
se puso en la vitrina al andar en torneos de futbol allá por la cantera (¿desde
cuando le gusta?) y asi por el estilo cada quien seguirá haciendo su luchita….pero
divididos. Ese camino por supuesto es un camino hacia la derrota. Es obligada
la unidad si quieren ganar. Y aquí se trata de construir un camino al triunfo,
no al fracaso. Condición sine qua non para ello es necesario “no montarse en su
macho” y decir: si soy yo entonces si hay que unificar, si no soy yo entonces
no. Y la verdad es que, quien puede abanderar esa alianza es Polo, ya que al
rarito le hacen falta muchas tablas políticas y su padre lo sabe.
Desde
luego, en ese escenario se puede conversar con los de MORENA para que, sin
hacer alianzas formales, se puedan hacer alianzas de hecho y así, con mayor
razón, el triunfo de la oposición sobre los tricolores está garantizado. Yo no
creo que en la mente de los de MORENA esté la idea de que se puede ganar la
gubernatura. Yo creo que los de MORENA tienen claro que aumentaran
significativamente su presencia política en el estado y podrán ganar espacios
de poder en ayuntamientos y diputaciones y, si tienen plena conciencia de ello
entonces es posible que también se suban al carro de la construcción de dicha
alternativa.
Están
a tiempo y creo que los operadores y politólogos de las diferentes alternativas
saben que ese camino es el correcto, saben que no se pueden comer un pastel
solitos, saben que tienen que compartirlo si es que quieren ganárselo a los tricolores.
Por esa razón es obligada la unidad de la oposición. Si creen que solitos, cada
quien por su lado, pueden ganar, lo único que están haciendo es ponerse una venda
en los ojos para no ver su derrota anticipada. Esperemos y les gane el buen
juicio y construyan esa alternativa.
PD. Se puede dificultar un poco
debido a que en MORENA se trata de construir una plataforma política en Nayarit
para llevar a López Obrador a la presidencia y, en el caso de la mafia panista
del comité estatal tratan de apoyar a Moreno Valle para presidente del país.
Ojalá y el 2018 no sea obstáculo para el 2017 en Nayarit.