11 mayo 2011

LA CRISIS PRIISTA NO ES TRIUNFO AUTOMÁTICO DEL PAN

Pensé en escribir una columna para mis escasos lectores en las que pensaba echar “las campanas al vuelo” y asumir una postura triunfalista de Martha Elena ante la crisis de su principal adversario, el PRI. Pero estas posturas optimistas, pueden generar una expectativa no muy fundamentada para mis escasos lectores. Por eso, preferí asumir una postura cautelosa, responsable, para decirles que la crisis actual por la que atraviesa el PRI no significa que en automático Martha Elena ya vaya en “caballo de hacienda” a palacio de gobierno.
            Un adversario que aparenta estar derrotado, un adversario que aparenta no tener fortaleza es un adversario astuto, inteligente. Ya lo dice Sun Tzu en su famoso libro del arte de la guerra: “El arte de la guerra se basa en el engaño. Por lo tanto, cuando es capaz de atacar, ha de aparentar incapacidad; cuando las tropas se mueven, aparentar inactividad. Si está cerca del enemigo, ha de hacerle creer que está lejos; si está lejos, aparentar que se está cerca. Poner cebos para atraer al enemigo. Golpear al enemigo cuando está desordenado. Prepararse contra él cuando está seguro en todas partes. Evitarle durante un tiempo cuando es más fuerte. Si tu oponente tiene un temperamento colérico, intenta irritarle. Si es arrogante, trata de fomentar su egoismo. Si las tropas enemigas se hallan bien preparadas tras una reorganización, intenta desordenarlas. Si están unidas, siembra la disensión entre sus filas. Ataca al enemigo cuando no está preparado, y aparece cuando no te espera. Estas son las claves de la victoria para el estratega”. 
            Estas enseñanzas son muy interesantes si las aplicamos al caso específico de esta guerra electoral por la que atravesamos. El PRI, con todo y su crisis interna, no está débil, quien piense así se autoengaña. Es cierto que hay estructuras poderosas que se encuentran en este proceso de inconformidad, pero eso no significa que el PRI esté derrotado de antemano. La renuncia a la precandidatura de Gerardo Montenegro y de Pablo Montoya, dos grandes amigos personales, a la alcaldía de Tepic, no significan en automático que Martha ya vaya en caballo de hacienda hacia palacio de gobierno, y mucho menos si los personajes citados no se salen del partido tricolor.
            Haría falta que los operadores políticos de Martha Elena y del propio Partido Acción Nacional alteren la correlación de fuerzas a favor de dicho instituto sobre la base de acuerdos explícitos con los protagonistas de esas inconformidades. Los acuerdos bajo la mesa, de dar posiciones a cambio de trabajar “por debajo del agua” muchas veces sólo significan asumir una postura cómoda de jugar en los dos lados para no perder, es decir, mantenerse dentro del PRI y tener espacios por si ganan y también asegurar espacios con el PAN por si pierden bajo el esquema de “trabajar debajo del agua”.
            Si los inconformes del PRI realmente quieren fortalecer el proyecto azul, entonces que se retiren de la alianza priista y se sumen al proyecto azul, con acuerdos y negociaciones previas, pues con esto si se asegura el triunfo. Mientras no lo hagan, todo sigue en veremos y mi candidata por lo tanto, debe seguir siendo cautelosa, no dejarse llevar por el canto de las sirenas tomando posturas de confianza que a la postre se traduzcan en derrota.
            Hasta ahora, renunciar a la precandidatura de la alcaldía de Tepic, sin salirse del PRI, y denunciar la intromisión del gobernador en el proceso priista, solamente huele a un exigencia de hacer reacomodos, de reordenar las cosas, pero no de romper políticamente, ya que si eso se hiciera, de inmediato se les quitarían todos los espacios gubernamentales a quienes están expresando sus inconformidades, entre ellos principalmente a los Montenegro, se les quitaría el ejercicio del sesenta por ciento del presupuesto que significa tener el control de los servicios de educación. Por eso, creo que lo que están haciendo es lo que se llama “hacer amenazas creíbles” para lograr posicionamientos.
            Sin embargo, no está rota la posibilidad de que se sumen de a de veras. Pueden trabajar “debajo del agua” por Martha Elena, pero jamás trabajarán a favor de los candidatos panistas si ellos tienen candidatos también. Si a esto le sumamos que Acosta Naranjo aún no da su brazo a torcer entonces podemos ver que la crisis priista no significa en automático el triunfo de Martha Elena. Mucho menos cuando no hay cultura de practicar el voto diferenciado. robertogbernal@gmail.com
PD. En cada proceso electoral el PRI ha sufrido “desgarres” internos, solamente uno se ha convertido en triunfo, el de Toño Echevarría. Si los inconformes no se salen del partido, no se puede dar por “muerto” al PRI. www.cainay.blogspot.com  Mi tocayo Roberto Sandoval trae un activismo político “encabronado”, lo cual refleja dos cosas: 1) que trae un equipo muy profesional haciendo lo que les corresponde y 2) Que su decisión de lograr la gubernatura es firme e indeclinable. Por eso no se le puede dar por “muerto y enterrado” ante las inconformidades y por eso también mi candidata Martha Elena debe asumir posturas cautelosas, no triunfalistas, sino responsables políticamente….En villa Hidalgo anduvieron de casa en casa entregando una rosa roja y una blanca por motivo del día de las madres, desconozco si también lo hicieron en otros lados.

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