Casi sufro un infarto cuando
ayer leí la declaración del rector Nacho Peña en el marco de su declaración en
el sentido de que acudirá a la Secretaría de Hacienda para que le apoye con
personal capacitado para revisar las finanzas universitarias. En ese contexto
dijo así: “No queremos hacer una auditoria interna porque no es muy confiable..”
¿No son confiables las personas que tienen en la administración universitaria y
no son confiables las instancias que fiscalizan los dineros públicos en
Nayarit? O sea, en otros términos, no son confiables sus propias gentes ni
tampoco son confiables las gentes que el gobernador tiene en el órgano superior
de fiscalización.
En
realidad esa es una declaración muy pero muy dura, sobre todo porque está
desconociendo en los hechos las facultades que tiene el órgano superior de
fiscalización de hacer las auditorias correspondientes. De hecho ya ha
realizado muchas revisiones dicho órgano pero jamás se ha actuado a pesar de
encontrar inconsistencias en las cuentas públicas universitarias. En Nayarit
todo mundo sabemos que las instancias fiscalizadoras no actúan si no lo hacen
con el consentimiento del gobernador, lo cual equivale a decir que ha habido
protección gubernamental hacia las autoridades universitarias y, sin embargo, a
pesar de dichos hechos, el rector Nacho Peña no confía en el gobernador. Si no confía
en el órgano superior de fiscalización es porque no confía en le gobernador, no
lo dice abiertamente, pero eso significa, por lo menos para mi. ¿O habrá algún
inocente que sostenga que Roy Rubio actúa sin el consentimiento del gobernador?
Y
la verdad yo no se porque va a Hacienda a que le presten gente capacitada según
sus propias palabras, cuando lo más fácil es que nomás pida un simple reporte
de su situación financiera y Hacienda se la puede dar un un dos por tres.
Hacienda no necesita ninguna auditoria para saber como está de quebrada la UAN.
De hecho se lo dijeron a Juan López Salazar, y le dijeron que tenia un problema
muy serio, que tenia un asterisco en la frente al igual que muchos otros
rectores del país porque han usado discrecionalmente el dinero público y ahora ahí
están las consecuencias. Es más, el propio Nacho Peña declaró que está en
constante comunicación con Juan López Salazar asi que debe preguntarle bien
donde y quienes se llevaron el dinero.
Es
infantil creer que Nacho Peña no sepa de los responsables del quebranto cuando
Juan López lo impuso y, lo elemental era que Nacho le preguntara cómo estaba de
grave el tema. También se escuda bien Nacho cuando declara que seria
irresponsable culpar a Juan sin hacer auditoria. Yo más bien creo que el camino
que está usando para proteger a Juan es decir que hará auditoria y ahí se la va
a llevar ganando tiempo y después ya nadie se acordará del tema y asi liberará
a Juan de toda responsabilidad si es que nadie de los universitarios hace nada.
Así se hizo el gobernador con Ney, los argumentos eran los mismos: “yo no veo
para atrás; me preocupo por soluciones no por buscar culpables; haré auditoria”.
El resultado es que Ney quedó exonerado y Nayarit quebrado hasta la madre en
sus finanzas. Ese será el mismo camino para la UAN, sólo que en este caso,
habemos universitarios dispuestos a hacer denuncias formales y si Nacho quiere
ser cómplice del quebranto financiero, pues será su decisión y responsabilidad.
Hasta ahora tiene el beneficio de la duda, todo apunta a que hará las cosas
bien, pero los universitarios ya no nos sentimos satisfechos con puños de
saliva, sino con hechos y resultados.
Para
Nacho será una tarea muy difícil el querer proteger a Juan López Salazar. Juan
estuvo casi 18 años manejando el presupuesto universitario asi que es el
principal personaje que se encuentra en la vitrina para que se le finquen
responsabilidades. No solamente por el descarado tráfico de influencias en que
se vió envuelta la UAN en todo lo referente al ingreso y promoción del personal
pues esto se hacia con acuerdos en lo oscurito entre los lideres sindicales y
el dirigente de la FEUAN con los rectores, aunque Juan era el tesorero con Castellón
y con Omar, quienes sobresaturaron la nómina a partir de criterios puramente
políticos, sino con el tema del fondo de pensiones en el que Juan tenia
injerencia directa.
En
el caso del fondo de pensiones ya anduvieron planteando ¡Borrón y cuenta nueva!
Y ahora en el tema de las finanzas universitarias dicen que no hay que ver
hacia atrás, lo que equivale a decir también borrón y cuenta nueva. No es
posible eso, no se puede permitir que simplemente desfalquen a las
instituciones y que no pase nada. En este país y en este estado ya estamos
hasta la madre de tanta corrupción asi que va a ser necesario que Nacho no
solamente eche puños de saliva al aire sino que demuestre que hay responsables
del quebranto financiero.
El
problema de Nacho será que debe confiar en el gobernador pues ni modo que
piense que llegó a la rectoría nomás porque el gobernador “respetó la autonomia”.
Es obvio que Juan lo impuso porque el gobernador “respetó la autonomía”, lo que
equivale a decir que lo dejó que lo impusiera. El gobernador ya se va y se va a
configurar un nuevo escenario político en el 2017 y ahí quien sabe como le vaya
a ir si no se deslinda desde un principio. Esas declaraciones de que las
instituciones internas no son confiables deja muy mal parado al rector con el
gobernador
PD. Sin embargo, Nacho apenas
empieza su administración, hay que darle el beneficio de la duda. Si está
dispuesto a sanear la institución y fincar responsabilidades a los responsables
del quebranto financiero, le tendemos la mano en lo que se pueda ayudar y esté
en nuestras posibilidades, de lo contrario, tendrá severas criticas desde
nuestra trinchera.
