27 junio 2016

¡SANTO DIOS! UAN: REFORMA ESTATUTARIA CON NOMBRE Y APELLIDO

En el STUAN habíamos decidido esperar un tiempo prudente para opinar acerca de la nueva administración universitaria. Pero son tan rápidas las decisiones que el nuevo rector Ignacio Peña está tomando que resulta mucha la tentación y poca la resistencia para no opinar sobre sus acciones. Ahora resulta que ya se anda anunciando que habrá una reforma al estatuto de gobierno de la Universidad para crear la figura de VICERRECTOR  a la que ya de antemano el rector está anunciando a su titular. ¡Increíble! ¿Pensará Peña que la UAN es su juguete y que puede hacer lo que se le pegue la gana?
            El nuevo titular que está anunciando Peña es el maestro Rea, con quien por supuesto no tenemos nada, es un muchacho que como muchos en la UAN pueden ayudar a la institución. Pero las cosas no son así. Para empezar no se puede estar engrosando la burocracia universitaria cuando tenemos una crisis financiera enfrente. ¿A quien chingados se le ocurre gastar más en burocracia sabiendo que no hay dinero? Tal parece que al rector no le “cae el veinte” y anda en la luna de miel creyendo que la UAN se debe manejar como si estuviera en prosperidad financiera. No resuelve los rezagos y pendientes que le heredaron pero ya anda tratando de engrosar las filas de la burocracia.
            En segundo lugar, las reformas al estatuto son después de haber realizado una reforma a la ley orgánica. Yo estoy de acuerdo en que internamente a la hora que se quiera se puede reformar la ley interna de la UAN, pero lo que el proceso de cambio de rector reflejó es que la comunidad universitaria requiere primero una reforma a la ley en donde se plasme el nuevo modelo universitario y de ahí se hacen los ajustes al estatuto de gobierno y, si en ese proceso resulta que hay necesidad de una vicerrectoría entonces se incorpora para posteriormente revisar los perfiles de universitarios en la UAN para decidir quien ocupará el puesto. Incluso, en la misma reforma a la ley orgánica se puede establecer que el rector no deba nombrar a los funcionarios, en fin, puede haber muchas modificaciones, pero no es al revés el asunto, o sea, primero tener al nuevo funcionario y luego reformar la ley como traje a la medida.
            Entonces, antes que engrosar la burocracia y reformar el estatuto para poner a un personaje ahí, lo primero que debe hacerse es convocar a la comunidad universitaria para la reforma del nuevo modelo universitario cuyas conclusiones se reflejen en una propuesta de reforma a la ley orgánica que el consejo general universitario le deba hacer al congreso del estado. Y una vez que ahí se definan las cosas, entonces proceder a lo que cualquier instancia legislativa llama “leyes secundarias” que para nuestro caso es ajustar el estatuto a la nueva ley y reglamentar lo que en esta última se establezca. Pero no la revés: Primero poner al funcionario y luego reformar la ley para ajustarla a él. ¡Sólo a los de la UAN se les ocurre hacer leyes como traje a la medida de las necesidades de las personas!
            ¿La UAN necesita un vicerrector? ¿Bajo que diagnóstico se hará una propuesta al consejo general universitario en donde se pretende reformar el estatuto? ¿Fue una demanda central de la comunidad universitaria que esa figura exista en la comunidad universitaria? Ahora que se dio el proceso de cambio de administración central, ¿Quién o quienes le demandaron a Peña que debería de haber una vicerrectoría? La UAN no es de su propiedad ni se puede manejar a capricho, hay muchas cosas que hacer antes que andar creando funcionarios a diestra y siniestra. En la UAN el horno no está para bollos.
            El rector debe atender cosas urgentes y necesarias, de inmediato, antes que andar creando burocracia y reformar el estatuto de gobierno al vapor sin participación de la comunidad universitaria. ¿Acaso no le quedó claro que si los consejeros deciden nuevamente situaciones al margen de la comunidad universitaria las cosas se pueden volver a alterar? Acaso no le quedo claro al rector Peña que los universitarios ya exigen que las decisiones que se tomen en el consejo general universitario deben estar consensadas con los representados y que no debe haber decisiones unilaterales ni personaleras de parte de los consejeros? ¿O acudiremos nuevamente a la presencia de una nueva administración sorda y autoritaria? ¿Dónde queda la legitimidad de las decisiones de la administración si ya la comunidad universitaria eso fue lo que demandó en el proceso pasado?
            En lugar de eso los universitarios veríamos mejor con buenos ojos que transparentara ante la comunidad universitaria lo que ya le entregó Juan López como institución y que informara como le entregaron la UAN a pesar de que ahorita esté en etapa de verificación de la información, o veríamos con buenos ojos que ya transparentara la nomina, los contratos y toda la información financiera de la UAN tal como lo obliga la ley de transparencia, pero ni una cosa ni otra y en lugar de eso anda pretendiendo engrosar las filas de la burocracia en medio de la crisis financiera y hacer reformas al estatuto sin participación nuevamente de la comunidad universitaria, esto es, con los 118 consejeros solamente, donde muchos estudiantes, como el 27% del consejo, son preparatorianos. Tal parece que la rectoría le está quedando grande al maestro Nacho.

PD. El maestro Rea ha sido un luchador de la democracia: ¿Se prestará  a ser un funcionario sin legitimidad y designado bajo condiciones plenamente cuestionables, legales pero cuestionables? Si el maestro Rea está urgido de una posición administrativa, lo más ideal seria que lo nombrara como comisionado para la reforma y una vez que se haga, que la logre consensar con la comunidad universitaria, el ser funcionario de alto nivel  le quede como reconocimiento a ese proceso. En fin, cada quien.

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