


Un proyecto político electoral de la mayor importancia para el pueblo de Nayarit, como es el proyecto de la alianza PAN-PRD-CONVERGENCIA, está a punto de echarse a perder, está en un riesgo muy fuerte de convertirse en una alianza perversa, en la que el juego de intereses personales y de grupo se anteponen a los intereses del pueblo. En éste proyecto político electoral, está pasando a segundo término, los compromisos que los futuros gobernantes deben asumir con el pueblo. No hay propuesta, no hay compromiso social, no hay programa. Para “tapar” esta gran ausencia, en pocos días, con toda certeza, se dedicarán a plantearnos una serie de vaguedades, de ideas demagógicas, de esas ideas que siempre escuchamos de cualquier político.
Una de las maneras en que se puede ejemplificar que primero están los intereses personales y de grupo antes que los del pueblo, es a partir del reparto de posiciones de representación popular. Específicamente, las plurinominales. Me referiré en especial a las diputaciones plurinominales. Todo mundo sabe que son doce las posiciones a repartir. Pero, aquí está el pero. ¿Cómo las piensan repartir? Si de verdad se piensan hacer los acuerdos de manera transparente, estas posiciones se debieran distribuir tal como ha sido la propuesta del diputado Ángel Castro Mata. Éste diputado ha hecho la propuesta de que se distribuyan con base en los candidatos perdedores que sacaron el mayor porcentaje de votación, es decir, que se den las diputaciones plurinominales a aquellos que contendieron y que por tanto tienen respaldo popular, no son n regalo de alguna tribu o clan que domina y controla a los partidos políticos.
Pero no es navidad ni se le puede pedir peras al olmo. Ya se andan cocinando los acuerdos para repartírselas de manera perversa. Se las piensan repartir con base en las cuotas de poder de cada grupo y clanes que regentean a los partidos políticos. La distribución se haría así: la primera sería para el PRD, donde la fuerza mayoritaria es la de Acosta Naranjo y como este ya tiene un compromiso con una persona que yo conozco pero no quiero decir quien es, seguramente se le entregará la primera plurinominal. Después, la segunda plurinominal se la darían al PAN, donde el grupo mayoritario es el de nuestro amigo Ramón Cambero, esa posición se la darían ¿Para quién le gusta?. En tercer lugar le darían una posición a Convergencia, en donde seguramente el tercer diputado plurinominal sería nuestro amigo Saúl Paredes. La cuarta posición pluri, si es que no se suma el PT y el PRS, sería para quien resulte candidato de la alianza, o sea para Naranjo o para Martha. Si es Naranjo seguramente veríamos a nuestro amigo Luis Enrique Miramontes de diputado (que a decir verdad se le haría justicia) o a algún otro personaje cercano a Naranjo y, si es Martha, veríamos a uno de los más cercanos al círculo de la candidata, aquí me reservo el nombre.
Esa es una manera perversa, aunque legal, de repartirse las posiciones. Es una gran injusticia, promovida por los luchadores contra la injusticia, que los que participen como candidatos de mayoría y pierdan pero obtengan un ato porcentaje de la votación, se la hayan partido en la calle, recorriendo colonias y ejidos, gastando de su dinero, no tengan la posibilidad de una plurinominal. LOS CANDIDATOS DE MAYORIA PERDEDORES Y QUE OBTENGAN UN ALTO PORCENTAJE DE VOTACIÓN DEBEN TENER UNA PLURI. Eso debe ser parte de los acuerdos de la alianza, de lo contrario, el proyecto aliancista no tendría ninguna diferencia con el proyecto del PRI, serían las mismas prácticas sólo que con gente que se dice de oposición. Por eso, desde aquí señalo públicamente que si hay ése tipo de acuerdos en lo oscurito, habremos muchos que no apoyaremos la alianza. Si vamos a cambiar y a transformar a Nayarit, empecemos demostrándolo con decisiones que demuestren que no están primero los intereses personales y de grupo. No se vale ser candil de la calle y oscuridad de la casa.
Otro ejemplo son los acuerdos que debe haber para la integración del gabinete gubernamental. Con la alianza encabezada con Toño Echevarría, la negociación consistió en que a Toño le dejaban todo el poder ejecutivo. Y para qué les digo lo que ya saben, ya saben cómo integró el gabinete. Esos errores no se deben repetir. El gobierno no es de una persona que en todo caso sea el gobernador o la gobernadora. El gobierno es del pueblo y éste deposita su confianza en una sola persona, no en su familia ni en sus amigos, compadres o socios. No se vale entonces que el que sea gobernador se apropie de todo el gabinete gubernamental. Aunque es legal que el gobernador deba nombrar a sus colaboradores, debemos evitar la perversidad en su integración. Por eso debe haber acuerdos claros, transparentes y de frente a la sociedad. Que el gabinete se integre con Nayaritas preparados, con experiencia, y con convicción y no a partir de cuotas de poder. Los integrantes del gabinete deben tener buenas credenciales para estar dentro del mismo. Tengo una propuesta del mecanismo de integración, pero por cuestiones de espacio aquí la dejo. robertogbernal@gmail.com
PD. Si los responsables de la construcción de la alianza no realizan acuerdos transparentes, lo que se cocina es la derrota. En lo personal jamás estaré de acuerdo en que se hagan los acuerdos en lo “oscurito”. www.cainay.blogspot.com