19 noviembre 2015

A PROPOSITO DE LA REVOLUCION MEXICANA

Hoy veinte de noviembre se festeja un aniversario mas de la revolución mexicana. Por ese motivo, quiero compartir con mis escasos lectores en número de cuatro, unos comentarios acerca de un aspecto de la revolución, para señalarles cómo desde entonces, los políticos mentirosos son parte de la terca realidad mexicana. Me voy a referir al Plutarco Elías Calles.
El asesinato de Álvaro Obregón en 1928, marcó el inicio de una crisis política: aunque oficialmente el magnicidio fue perpetrado por José de León Toral se sabe que Calles junto con su incondicional Luis Napoleón Morones entonces líder de la CROM, habían orquestado el asesinato de Obregón. EL objetivo era continuar con el control absoluto del poder.
            Calles se avienta entonces una jugada de tres bandas: Nombra a Emilio Portes Gil, entrega la investigación del magnicidio a los obregonistas y en su ultimo informe de gobierno hace un anuncio espectacular: Que la falta de caudillos reorientaría la política del país, en donde se pasaría de un país de un hombre a un país de instituciones y leyes. Nacía asi el mito del sistema institucional de nuestro país y Calles escandalosamente dijo que se retiraría a la vida privada pues su actuación era innecesaria ya que había un partido fuerte capaz de unir a todos los revolucionarios. Era el PNR, Partido Nacional Revolucionario, un partido de partidos regionales, abuelo del PRI.
            La famosa vida institucional y la retirada de Calles a la vida privada fueron una vil mentira: Calles seguiría siendo el poder tras el trono hasta que Lázaro Cárdenas, también impulsado por Calles antes de Ortiz Rubio y Abelardo Rodríguez, lo expulsó del país. Esa historia en México se le conoce como el maximato. La etapa de las instituciones y la democracia sólo eran un mito: Calles, desde su supuesto retiro, controlaba la vida política y “palomeaba” a quienes podían ocupar la presidencia de la república. México seguía siendo de un solo hombre. Después de Portes Gil, Calles puso a Ortiz Rubio mediante un fraude escandaloso con votos que mágicamente llegaron a las urnas venciendo asi al ex secretario de educación José Vasconcelos. El gabinete de Ortiz Rubio fue conformado por pura gente leal a Calles, de tal manera que cuando el entonces títere presidente quiso liberarse del dominio Callista, este les pidió todas las renuncias dejando asi al garete a Ortiz Rubio, quien no tuvo mas opción que renunciar. Tras la renuncia, Calles impone a Abelardo L. Rodríguez, quien dijo abiertamente que a él solo le preocupaba como se ejercería el presupuesto pero la dirección política del gobierno se la dejaba a los políticos, o sea a Calles. Abelardo se enriqueció escandalosamente y Calles dirigía al país.
            Ese gobierno llega a su fin en 1934 y entonces Calles tiene la necesidad de nombrar al sucesor. Se fija entonces en Lázaro Cárdenas quien, desde que se puso la banda presidencial y pronunció su primer discurso, Calles se dio cuenta que el “muchacho” michoacano quería hacerse del Poder absoluto. Cárdenas entonces empieza a transformar al abuelo del PRI, el PNR. De ser un partido de partidos regionales a un partido de sectores. Crea entonces las primeras organizaciones de masas (CTM y CNC) que subordinaban la sociedad al poder presidencial, iniciando asi una nueva etapa de la vida política de México: El presidencialismo, con un sistema político donde el partido tenia un jefe (El presidente) y era conformado por los sectores (CTM,CNC, CNOP y el ejercito). Era entonces el Partido de la Revolución Mexicana, PRM, papá del PRI. Este último nace como tal quitando al ejercito como un sector del partido.
            Obviamente que Calles no se quedó quieto ante las intenciones de Cárdenas. Trató de contrarrestarlo pero no pudo. Cárdenas hizo limpia de generales Callistas en el gabinete y de los radicados en las distintas zonas militares del país. A Luis N. Morones se le acusó de querer levantarse en armas porque al catear su casa le encontraron muchas armas y pertrechos militares y a Calles en 1936 lo cesaron del ejercito para luego sacarlo de su casa para llevarlo al exilio. Los corrió del país para que me entiendan. Con ello dio inicio del presidencialismo Mexicano, en donde, en el puño del presidente cayeron asfixiados el Congreso, la Suprema Corte y las garantías individuales. Cualquier parecido con la realidad actual es mera semejanza y si no, pregúntenselo a Elba Esther Gordillo o a los actuales lideres de la CNTE. O también pueden preguntarse si la cámara de diputados no se encuentra avasallada por el poder presidencial o si la suprema Corte de Justicia no está de igual manera. Por algo, tanto a diputados como a ministros, les dan los sueldazos enormes que contrastan escandalosamente con el gran mar de pobreza de los mexicanos. ¡Viva la Revolución Mexicana! ¡Viva México! robertogbernal@gmail.com
PD. Con este tipo de comentarios, se puede ver cómo la historia de México ha sido una historia de asesinatos, de traiciones y deslealtades, de ambiciones voraces desatadas por el control del poder donde los que menos importan somos los mexicanos…. Espero que en la UAN ya no suceda eso, donde los aspirantes a la rectoría muestren voracidad política por el control político de la Universidad, dejando en segundo plano los auténticos intereses de la Universidad, del “pueblo” universitario, de la comunidad universitaria, que son la docencia, la investigación y la extensión y difusión de la cultura. www.trincherauniversitaria.blogspot.mx



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